El propietario de un spa privado en La Moraleja buscaba la solución más avanzada disponible: apertura completamente automatizada, sin intervención manual, y máxima discreción estética en un espacio de bienestar de alta gama.
La solución
Se instaló una cubierta plegable automática de dos módulos, equipada con sistema hidráulico y motorización de alta capacidad. La apertura es suave, silenciosa y se activa con un solo gesto, sin necesidad de esfuerzo manual en ningún momento.

El resultado
El espacio funciona hoy como zona de relax cubierta y como piscina abierta según el momento del día, con una transición entre ambos usos que apenas se percibe. La capacidad de carga permite además el uso de mobiliario de spa sobre la plataforma cerrada.
“Buscábamos algo práctico y que no desentonara con el jardín. La cubierta ha quedado bonita y, además, se nota que entra menos suciedad en la piscina.”— Marta García