La propiedad cuenta con una piscina rectangular situada junto a la zona de estar exterior, un espacio muy utilizado durante todo el año para recibir e invitados. El reto era claro: aprovechar esa superficie fuera de temporada de baño sin renunciar a la piscina el resto del año.
La solución
Se instaló una cubierta transitable desmontable, con estructura y perfiles en acero inoxidable, dimensionada para soportar cargas dinámicas dentro del rango de 2.000 a 10.000 kg. El acabado se eligió en composite, integrándose visualmente con el resto del pavimento de la terraza sin ninguna transición visible.

El resultado
La piscina se transforma en una superficie transitable adicional cuando no se usa, ampliando el espacio útil de la vivienda sin obra ni pérdida de metros. La instalación incluye trampilla de acceso para el mantenimiento habitual del vaso.
“Tenemos un patio pequeño y nos ha venido muy bien para aprovechar el espacio cuando no usamos la piscina. Cerrada queda muy integrada con la terraza, que era lo que más nos preocupaba.”— Laura Martín